Se crían, en número de unas 200 especies, en laderas soleadas o lugares rocosos y pedregosos. Por lo general, en España, se cultivan en las zonas cercanas al litoral mediterráneo, y requiere, en la mayoría de los casos, la técnica especializada de un aloísta.
El aloe vera tiene dos enemigos naturales: el exceso de agua y el frío por debajo de los 10ºC.
El terreno de plantación debe ser, por lo general, arenoso, aunque no es una condición imprescindible, ya que también crece en óptimas condiciones en tierras volcánicas, como es el caso de las Islas Canarias. Lo que sí es verdaderamente importante es que el terreno tenga un buen drenaje y sea ligeramente ácido.
La siembra es sencilla, dejando entre una y otra planta una separación aproximada de dos metros; el riego no es un elemento imprescindible, gracias a su gran resistencia a la falta de agua. La recomendación es regarla con poco agua.
Su recolección debe realizarse cuando el aloe vera tiene entre dos y cinco años de edad. La cosecha podrá tener dos cortes si se riega. Los cortes se harán, por lo general, entre los meses de Febrero y Marzo, y Septiembre y Octubre.
La planta del aloe, bajo un cuidado normal, vivirá bastantes años y su rendimiento será de una alta optimización. |